El aval de nuestro antiguos alumnos: Silvia

Silvia López Santana. Promoción 2006/2020.
Grado de Psicología en la Facultad de Psicología de la Universidad de Burdeos (Campus Victoire), Collège des Sciences de l’Homme. Actualmente en 1er año de Master en Neurociencias (Université de Bordeaux Sciences et Techniques, Bordeaux Neurocampus).

¿Cómo recuerdas tu paso por el LFIGC?

Recuerdo toda mi escolaridad con mucho cariño, y es algo por lo que doy gracias a mis padres cada día puesto que fueron ellos, a una edad a la que yo no podía decidir, los que decidieron inscribirme en este centro. Siempre me he sentido valorada y bien acompañada por los profesores, el equipo administrativo y las chicas del servicio de limpieza y cocina. Los sentía y los sigo sintiendo, tres años después de dejar el liceo, como una familia.
 
¿Cómo dirías que te ha ayudado el LFIGC en el desarrollo de tu carrera?

Sin duda lo que más valoro de mi educación son los idiomas. Y lo digo en plural porque, pese a que cuando yo entré al liceo solo era «Liceo Francés», y no «Internacional», el nivel de inglés que nos enseñaban las profesoras siempre fue muy alto. Hoy en día estudio en Francia, y el segundo año de máster se realizará en inglés, y siento que si no fuese por el liceo, jamás habría dado el paso de irme fuera de España porque no habría tenido la confianza suficiente con los idiomas. Además, nuestros profesores siempre nos animan a salir fuera de España para abrirnos puertas, lo cual me dio seguridad.
 
Y, a nivel personal, ¿cómo te ha marcado el LFIGC a la hora de formarte como persona, o incluso en tu manera de ver el mundo?

En el liceo hice muy buenos amigos que sigo conservando actualmente. Muchos éramos canarios, pero también había mucha gente que venía de otros lugares de España o del mundo, y en cierta forma eso hace que la Tierra parezca más pequeña, hace que parezca que todo está más cerca, que todo es relativo, y que todo da menos miedo. Por lo tanto, creo que el liceo me ha permitido ver la realidad de esa manera: con una perspectiva más global y con menos miedo a explorar.
 
¿Mantienes contactos de tu etapa del LFIGC, o sigues al tanto del centro?

Mantengo el contacto con gran parte del personal, y cuando la organización de mis vacaciones me lo ha permitido, he pasado por el colegio para visitarlo. Siempre es una placer y da mucha nostalgia pasar por allí. Y por supuesto, mantengo el contacto con la mayoría de los amigos que hice allí.
 
¿Por qué recomendarías el LFIGC a las familias para escoger el centro a la hora de educar a sus hijos?

Como he dicho, me siento muy afortunada por haber estudiado en el liceo y siento que fue una muy buena decisión por parte de mis padres. Los idiomas abren una gran puerta en el ámbito social, académico y profesional. Además, el sistema educativo francés es muy dinámico y se construye alrededor de la práctica, lo cual permite aplicar el conocimiento para así convertirlo más rápido en saber (eso lo aprendí en Psicología. Y finalmente, creo que el hecho de tener clases más pequeñas que en otros centros permite un acompañamiento más personalizado. Sinceramente, para mí son todo ventajas.