El aval de nuestros antiguos alumnos: Iman Atil

Iman ATIL. Grado en Ciencias Económicas por la Universidad de Sciences économiques et de gestion de Estrasburgo.

Primer año de Master en Relaciones Internacionales. Segundo año de Master en Inteligencia Económica y Gestión del Desarrollo Internacional. Ambos en ITIRI (L’Institut de traducteurs, d’interprètes et de relations internationales), actualmente IRIUS (Institut de Relations Internationales de la Universidad de Estrasburgo).

Responsable de Zona Export América, Europa y Oriente Medio en LDE (empresa de distribución de libros escolares)

¿Cómo recuerdas tu paso por el LFIGC?

Recuerdo mi paso por el LFIGC como unos de los mejores momentos de mi vida. Un lugar en el que me he podido desarrollar, un entorno que me ha animado a perseguir mis proyectos. También he podido conocer a personas maravillosas. He llegado a considerar el LFIGC después de tantos años como un segundo hogar.

¿Cómo dirías que ta ha ayudado el LFIGC en el desarrollo de tu carrera profesional?

En muchos puntos, haber estudiado en el LFIGC me ha permitido de desarrollar en gran parte los soft skills necesarios para desenvolverme en el mundo laboral, y quizás destacar en el entorno universitario.

Y, a nivel personal, ¿cómo te ha marcado el LFIGC a la hora de formarte como persona, o incluso en tu manera de ver el mundo?

El hecho de estar en un colegio con tanta diversidad cultural y la importancia de los idiomas ha sido el primer impulso para estudiar relaciones internaciones. También ha hecho que al llegar a la universidad me pudiera desarrollar en un entorno internacional de forma natural.

¿Mantienes contactos de tu etapa del LFIGC, o sigues al tanto del centro?

Siempre he estado al tanto de lo que pasa por el LFIGC, gracias a las redes sociales y a las amistades que he mantenido. Gracias a mi trabajo ahora, siendo proveedor del LFIGC, he podido estar más al corriente del centro.

Por qué recomendarías el LFIGC a las familias para escoger el centro a la hora de educar a sus hijos?

Ante todo, porque es un lugar en el que no habrá que preocuparse del nivel o del acompañamiento, ya que todo alumno recibe un seguimiento sur mesure. Estudiar en entorno internacional e intercultural también es un gran punto positivo que abre horizontes y permite de ver más allá de lo que conoce uno. Gracias a esto, nosotros, sus antiguos alumnos, hemos podido salir a estudiar al extranjero, seguir estudios internacionales y aún así adaptarnos de la mejor manera posible. Pienso que cualquier antiguo alumno, con el tiempo, se puede dar cuenta del lujo y de la comodidad en la que nos hemos desenvuelto en el liceo.