De acuerdo con el artículo 46 de la Ley Orgánica de Igualdad efectiva de Mujeres y Hombres, un Plan de Igualdad se define como «un conjunto ordenado de medidas adoptadas después de realizar un diagnóstico de la situación, tendentes a alcanzar en la empresa igualdad de trato y oportunidades entre mujeres y hombres y a eliminar la discriminación por razón de sexo.».    

En diferentes normativas dedicadas tanto al ámbito educativo como al ámbito de las políticas de igualdad se encuentra recogida la obligatoriedad de trabajar de forma transversal el principio de igualdad de trato y oportunidades. Solo basta con echar un vistazo a nuestra Constitución para encontrar lo siguiente:

El artículo 14 establece la igualdad ante la ley, a la vez que prohíbe la discriminación entre otras condiciones por el sexo. Esta vertiente es denominada igualdad formal.

El artículo 9.2 distingue otra acepción: igualdad real o esencial al señalar que «corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud…».

¿Por qué un plan de igualdad en el LFIGC? ¿Cuál es el propósito de este I Plan?

El principal objetivo de nuestro I Plan es fomentar espacios de convivencia en igualdad y equidad entre el alumnado, cuestionando actitudes sexistas que deberán ir acompañados de actuaciones de aprendizaje anticipatorias, encaminados a una convivencia en paz.

Creemos que una educación para la igualdad debe centrarse en el diálogo, el respeto y la cooperación, la resolución de conflictos, las relaciones afectivas, haciendo hincapié en la toma de conciencia de que todos y todas tenemos derecho al mismo trato y, por tanto, a las mismas oportunidades.   

Desde el centro defendemos que la igualdad formal se convierta en igualdad real y que nuestros niñas y niños de hoy, se formen para conseguir una sociedad más justa.